jueves, 6 de agosto de 2015

Ni griterío ni tuits encendidos.

En febrero de este año he decidido darme un tiempo para analizar lo que estaba sucediendo, en el plano político , en nuestro país, España. Necesitaba repasar mis propios postulados políticos y poder analizar ,con tranquilidad las propuestas que poco a poco se estaban  adueñarse  del discurso dominante. Seis mese después, tengo algo más claro el fregado donde algunos han pretendido llevarnos al galope y sin dejarnos reflexionar. Primero, con los medios de comunicación de los que disponemos el "discurso dominante" no siempre es el discurso de la mayoría de la población. Dicho de otra manera el porcentaje de votantes que ven los debates de las televisiones, donde han crecido los gurus de la modernidad política no pasa del 10%. Las redes sociales (Internet), como bien lo ha demostrado la "primavera árabe", no es el instrumento principal de una "revolución". Parafraseando a Mao podríamos decir que: "Los cambios importantes no nacen ni de las tertulias de las noches televisivas ni de las redes sociales". Ni griteríos tertulianos, ni tuits que resumen ,en 140 caracteres lo peor de la condición humana, de momento son suficientes.  Los cielos no se asaltan, son una construcción mental que el ser humano a creado para soportar su estancia en la Tierra y el "Infierno" es un bar de la zona de vinos de León que frecuentaba ZP.