domingo, 8 de febrero de 2015

Monedero y la gente decente.

Esta claro que, para los que nos gusta la política estamos viviendo tiempos muy interesantes sobre todo en nuestro país. Estamos asistiendo al alumbramiento de nuevas formas de hacer política y al nacimiento de un nuevo partido. También tenemos que tener en cuenta que la historia se ha acelerado y que todo se hace mucho más rápido pero también dura mucha menos. La Web que nos transmite información prácticamente instantánea es el motor principal de esa prisa que le ha entrado a la Historia por quemar etapas a paso ligero.
Cuando aún estábamos digiriendo el ultimo barómetro del CIS y analizando la diplomacia sin corbata de Varoufakis, el nuevo ministro de finanzas griego, viene Tania Sánchez y deja plantada a Izquierda Unida para lanzarse a una nueva aventura político personal que seguramente terminará en Podemos. El carrusel no termina ahí. El señor Monedero imitando a Jordi Puyol  y a Villa y a algún defraudador más va y aprovecha el guirigay para legalizar los 425.000 € ( en estas cantidades 1.000 € más o menos son peccata minuta) cobrados por asesorar a los países amigos de hispano américa.  Si no me equivoco ( nunca he tenido esa cantidad junta en mi libreta de ahorro) esa suma de euros son unos 80 millones de pesetas (creo que se valora mejor la cantidad de esta manera).
Visto lo visto, me gustaría saber, donde se sitúa Juan Carlos Monedero en la escala de "arriba, abajo" que utiliza su partido para analizar la sociedad.
Tampoco tiene desperdicio el concepto de asesoramiento que tienen estos chicos, en los años 60 y 70 los intelectuales de izquierdas que asesoraban a los movimientos de liberación lo hacían por solidaridad y cuando tenían que desplazarse al lugar lo hacían por la cama y la comida. El intelectual comprometido no ejercía de profesional liberal como los dentistas o los abogados. Sartre no pasaba su minuta al cobro.
Que conste que no tengo nada contra que la gente gane dinero y cuanto más mejor, pero que pague sus impuestos sin trampa.  No recuerdo donde he leído que Podemos tenia claras reminiscencias eclesiásticas católicas y pensándolo bien  algo de razón tiene.