martes, 20 de enero de 2015

Todos somos el judío Charlie.

Después de los asesinatos de París, he querido dejar pasar un tiempo para intentar transmitir mi parecer sobre esos hechos y mi opinión sobre ese terrorismo yihadista. Sin lugar a dudas este movimiento armado es una de las grandes amenazas que nos afectan a nuestras democracias occidentales por su objetivo que no es otro que terminar para siempre con nuestra forma de vida y nuestras libertades individuales y colectivas. Nuestros principios son el resultado de una evolución milenaria. Son los mejores simplemente porque son los que nos hemos dado nosotros y los que han hecho que Europa sea lo que es.
Nuestra sociedad esta basada, en el imperio de la ley y en los otros valores alumbrados por la revolución francesa y el siglo de las luces. La libertad, la igualdad y la fraternidad son el fundamento de las instituciones que nos rigen y hemos sacado, voluntariamente de la solución de nuestros conflictos el uso de la fuerza.
No se trata de un conflicto de civilizaciones, el Yihadismo no es una civilización. Tampoco es una guerra de religiones, occidente ha sacado de la vida publica a las religiones implantando la libertad de culto y dirigiendo la actividad religioso hacia la vida privada e intima de los ciudadanos.

Respecto a los asesinatos de París me gustaría decir que la respuesta de la gente fue impresionante en la manifestación. Quizás, a mi entender el montaje mediático fue algo exagerado y se ha insistido en exceso en algunas cosas y demasiado poco en otras. Los radicales yihadistas están contra todas las libertades y no solo  contra la libertad de expresión." Charlie" fue la victima propiciatoria de esta locura y la caja de resonancia necesaria para amplificarla. Los terroristas de todo signo saben perfectamente que ellos solos no pueden ganar ninguna guerra su objetivo es infundir miedo entre la población. El miedo como instrumento político y alienante, ese es el objetivo.
También me gustaría señalar que el asesinato de cuatro personas, en el supermercado judío no fue tratado por los medios con la misma intensidad, lo que no deja de ser chocante. Eran franceses como los dibujantes de Charlie Hebdo. Francia tiene la comunidad judía más importante de Europa y también tiene históricamente un problema con el antisemitismo. Las victimas del yihadismo son todas iguales, no podemos hacer de los muertos victimas de primera y otras de segunda según nos convenga. La división entre nosotros es otro de los objetivos de estos terroristas. Es un error pensar que cuando algún loco mata a un judío se esta fortaleciendo la posición de pueblo palestino, o se esta vengando a los asesinados en Gaza por el ejercito israelí. No solo es un error es falso. Todos somos el judío Charlie.
No quisiera terminar sin acordarme del policía asesinado, en plena calle y del dependiente de supermercado que ayudo a los secuestrados en el establecimiento, los dos eran seguidores del Islam.