martes, 17 de agosto de 2010

Macario y Rockefeller.


Menuda se ha montado, el padre de Macario y Rockefeller se hacen cargo de la programación cultural de la Laboral. Después del fracaso estrepitoso de Feijo se da vuelta al calcetín, se saca de la manga a José Luis Moreno y se monta la de San Quintín. La montan, los de siempre, los que criticaban lo anterior y que critican lo actual y criticarán la próxima programación. La Laboral es un engendro de esos que de vez en cuanto se les ocurre a los políticos y que ofenden la vista desde el principio. Tal vez parece que se pretendió llenar de contenido un edificio que responder a alguna necesidad cultural o de otro tipo. La laboral no esta pensada para la cultura, la gente que la pensó odiaba la cultura y no solo eso sino que la construyo a seis kilómetros del centro de la ciudad.
Ahora bien eso no explica las criticas vertidas sobre Moreno, seguro que lleva muchísima más gente a La Laboral que nadie y que además seguro que lleva gente de toda clase y condición y no minorías culturales.
Y sino quieres taza pues toma taza y media. Moreno también se encarga de la programación del día de Asturias con gala televisiva y todo. La masa critica se amplia a los de antes tenemos que sumar los guardianes de las esencias de la asturiania.

2 comentarios:

Fernando del Busto dijo...

Recuerdo la indignación de la progresía con los programas televisivos de Moreno y sus desfiles de modelos en ropa interior. ¿Las traerá a la Laboral?
Para este viaje, ¿eran necesarias estas alforjas?
En la Laboral, hay un problema de fondo, una mala gestión de una pieza del patrimino histórico que salpica a los principales partidos, al gobierno central y al autonómico. A partir de ahí, se buscó una salida y aún se está en ello.
Yo me estoy riendo mucho con todo esto. "Tomaaaaaaaaaaa, vanguardia; tomaaaaaaaaaa Feijó".
Bienvenido de vacaciones, Manuel

Manuel Colero dijo...

Gracias Fernando.