
El Alakrana es el último termómetro para confirmar nuestra situación psicológica. El resultado es malo, muy malo. Confundimos a los culpables, buscamos responsabilidades solo en un sitio y demostramos el poco respecto que tenemos a los otros seres humanos.
Alguien se imagina el “circo” que hemos soportado durante 47 días si se tratara de un secuestro de ETA. Pero fue un secuestro tercermundista de unos somalíes que birlaron a los listos occidentales más de 2 millones de euros y que jugaron con todos nosotros gracias a la colaboración de la prensa nacional y la escenificación publica por parte de los familiares del dolor que estaban sufriendo. Para culminar el ridículo solo falto la presencia de las cámaras de televisión a bordo del pesquero. No descartemos, que más pronto que tarde esto pase y la emisión sea patrocinada por una conocida marca de conservas.
A la hora de buscar responsabilidades el PP solo mira hacia el gobierno sin poner en duda la actuación de los otras partes implicadas. Los populares no han aportado nada a la solución del problema solo se han empeñado en embarcar a soldados españoles en los atuneros. No quiero ni imaginas lo que hubiera sucedido de no terminar todo bien para los pescadores. Los culpables son en primer lugar los piratas, esos mismos que la derecha critica que la Armada apresara a dos y los pusiera a disposición de la justicia. Tampoco podemos pasar por alto la responsabilidad del armador. Recordemos que estaba pescando fuera del área establecida y se le había advertido de este hecho. En cuanto al gobierno si cabe que se le demande su responsabilidad política por los cauces parlamentarios. De momento hoy el congreso ha rechazado una propuesta del PP solicitando la reprobación del gobierno por este tema (
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Para el comportamiento de la prensa lee
“El otro secuestro del Alakrana”